Después de mi retiro voluntario decido volver a lo que más me gusta, escribir sobre lo que me hacen sentir las historias.
No hay duda que este es el lugar donde más cómoda me siento, lejos de cualquier exposición ajena, lejos del bullicio de las insulsas redes sociales. Aquí me siento segura sin reacciones emocionales que me desequilibren.
Melancolía me a sorprendido. Frente a cualquier película de Lars Von Trier siempre siento lo mismo: terror por lo que me puedo encontrar, miedo de sus emociones fuertes, miedo de su impacto visual temerario.
Por eso me sorprende que esta no se parece en nada a las demás, si bien si conserva el mismo cuidado visual y narración que las anteriores. Pero hay algo que la diferencia, aquí no hay provocación ni obscenidad, es una película que mantiene la marea equilibrada, silenciosa.
Definiría melancolía como una manera poética de morir, me encanta la dualidad de lo racional con lo existencial, la paradoja de encontrar en el fin del mundo la verdadera salvación del ser humano.
Como he leído en algún lugar "cuando la depresión se hace poesía".
Charlotte Gainsbourg en la parte final realmente me angustió muchisimo, su miedo iracional de no poder escaparse de lo que va a pasar, (bellísima la escena de lluvia de granizo) el planeta melancolía chocará con la tierra destruyéndolo todo.
Me recordó mucho a mi, su miedo, su angustia, su fragilidad.
Kirsten Dunst como su hermana depresiva, que puede ver las cosas tal como son, hay muchas frases y momentos que dicen mucho entre ellas.
Te metes tanto en la historia que piensas, ¿como reaccionaria yo frente a una situación así donde no hay escapatoria?
Aunque sea una historia fantasiosa el ser humano esá expuesto siempre a las catástrofes humanas, cualquier día se produce el caos y no se puede controlar.
El sentido filósofico y más profundo es que en el caos se encuentra la liberación y salvación del alma sufridora, muy bien repsresentado por Kristen Dunst.
"Solo aceptando nuestra propia oscuridad podemos conquistar la luz" si fantaseamos figuras de luz rechazando nuestra oscuridad nunca conquistaremos nada que se parezca a la verdad.
Confieso que soy tan fatalista como Charlotte en esta película, pero también soy como Kirsten Dunst de tanto miedo que siento llego al punto de no sentir nada.
Me hace pensar que las personas tienen un miedo atroz a la muerte cuando no debería ser así, es mejor aceptar el destino igual que cuando melancolía se estrella con la tierra, solo es una chispa y un momento, es como la nada.
Me queda la gozosa sensación de un pensamiento que me embarga: que bonito morirse agarrada de las manos de Charlotte Gainsbourg y Kirsten Dunst. El fin del mundo no es lo peor. Lo peor es lo que hay dentro de nosotros.








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