Hoy 5 de noviembre, hace 100 años que nacía Vivien Mary Hartley, conocida por todos como Vivien Leigh. En un primer momento ni se que voy a escribir, estoy en blanco, no importa. Hace tanto tiempo que no vuelvo a las actrices clásicas, no se por donde empezar.
La primera imagen y por la que más la recordamos (que ni falta hace decirlo) es por Scarlett O'Hara, me pregunto si existe alguien en el mundo a quien no le guste esa película, no se puede concebir Scarlett sin el rostro de Vivien, como si se creciera en cada escena, como si las dos fueran una misma persona, pasión, drama, tragedia, coraje, fuerza.. La mejor película en la historia del cine.
De todos los personajes, desde "Cleopatra", "Lady hamilton, "Anna Karenina", "Sidewalks of London", "Dark Journey", "Un yanqui en Oxford" hasta "La primavera de la Señora Stone" y la última "La nave de los locos". Si pudiéramos rescatar otro personaje fuerte y poderoso sería Blanche Dubois, es de esos momentos en los que creo que el personaje está devorando a la persona, hay una abismo escalofriante entre el alma rota de Blanche y la propia alma de Vivien, y podría decir que es la primera y única vez en el cine donde un actor se está matando por un personaje, (no se si esta sería la mejor manera de decirlo).
Todos sentimos la oscuridad, amor, atractivo y destrucción de Blanche, un ser sensible al que acaban rompiendo más. En especial escenas que tiene con Shelley Winters, esa complicidad, sus gestos, formas, no voy a decir que es perfecta, real, sublime, porque supera lo que es el arte cinematográfico, como si Blanche fuera cine dentro de cine, desgarrador y extraordinario.
La parte de Vivien Leigh como persona, lo que todos conocemos, es cierto que a veces sin querer estigmatizamos a las estrellas, y cuando hablamos de ellas lo primero que se nos viene a la cabeza es su vida privada, sus relaciones, sus frustraciones, tristezas, y lo veo como un gran error, porque da la sensación que eso es lo único que quedó de ellos. En este caso voy a hablar de la mejor parte y más positiva de la persona, de sus momentos buenos que seguro los tuvo, y sobre todo del amor que esta mujer procesaba al arte, en especial el teatro.
Vivien era un prodigio en el teatro, viendo fotos en esas obras, hasta se podría sentir lo mismo que sentía ella, imaginar una obra de teatro con Vivien Leigh, admirarla en directo, sería indescriptible.
De manera más personal, si no recuerdo mal, le gustaba coleccionar porcelana, creo que también le gustaban las flores, y era una gran anfitriona, todos lo que pisaban su casa quedaban encantados.
Nació en la India, se casó muy joven, tuvo una hija también muy joven, sabía idiomas, era inteligente, de exquisita educación, pero a la vez sencilla, siempre decía que su belleza fue un obstáculo y que quería que la valorasen por su talento no por el aspecto físico. Creo que fue feliz en la medida que pudo y que si conoció el amor.
Una cosa que llama la atención es que sonreía muy poco, quizá porque no era una persona falsa y no le gustaba hacer el papel delante de una cámara, pero cuando sonreía se iluminaba su rostro, y esos ojos!!!
Quién no desearía vivir una vida entera mirando esos ojos verdes, pero un color verde particular, porque nadie los tuvo ni los tendrá nunca del mismo color que ella, un verde suave, resplandeciente, bellos al máximo!!
Puede pasar tiempo, pero cuando recordamos a esta mujer lo primero que nos viene en mente son los ojos, y los recordamos como si los tuvieramos en frente.
Por supuesto que lo pasó mal y mucho, eso me disgusta, pero no quiero recordar esos pasajes, porque ella querría que la recordaran no solo por su Scarlett, también como una excelente actriz de teatro.
Me quedo con la sensación que podría llenar páginas hablando de esta estrella, que brilló con tal intensidad que ese mismo brillo la desgastó poco a poco y de la peor manera.
No se los demás, pero con una mujer así yo me iría al fin del mundo (y más allá de la eternidad).
Por siempre Scarlett O'Hara.
Dedicado a los que nunca olvidaremos a Vivien Leigh (así pasen cien años).














¡Qué hermoso homenaje a Vivien en tu espacio! No sé qué decirte Mar, me ha llegado al alma tu amor por ella, un texto muy espontáneo. Ese amor profundo, que sólo con tus palabras tan sentidas, uno no puede decir más. Claro que nunca la olvidaremos, ni por cien, ni por mil años más. Confieso que te volví a leer, me encanta como la describes. De todos los homenajes y recordativos, que vengo viendo, este es la mayor declaración de amor y admiración por ella. ¿Por qué lo digo? Porque en tú texto trasciende, emerge, SOLAMENTE VIVIEN! Y lo más bello de todo, que nos recorres todas sus interpretaciones, su lado positivo, dejando atrás lo que pudo haber sufrido, y que ya lo sabemos, pero remover eso, es para el morbo colectivo. Y lo digo siendo consciente de que soy de leer las BIOS, pero en este caso, me parece un verdadero acierto, lo que te ha dictado tu cuore, al recordarla tan dulcemente por lo que nos dio en el cine. Hay tantas frases re lindas que decís, que me parece desmesurado seguir comentando y agregando algo (me disculpo por la extensión). Y las imágenes que has seleccionado, con ese rostro limpio, me deja sin respiración, me llena de amor verla de bebé, con su gato siamés, y esa tercera foto tan cándida su mirada. ¡Me muero! Y te digo algo más /y prometo irme/ cuando te refieres a esos ojos verdes de encanto, muda quedo. Y ese final muy tuyo: “… con una mujer así yo me iría al fin del mundo (y más allá de la eternidad)” me adhiero a tu sentir.
ResponderEliminarTe mando muchos besos.
P/D: Esas fotos de “Cinema Paradiso”, una delicia. Vivo enamorada de tu blog.
Bellas palabras! no sé si las merezco, el regalo de escribir es poder llegar a los demás, y si fui capaz de llegar a una sola persona me puedo dar por satisfecha.
ResponderEliminarSiempre hay que quedarse con lo mejor de las personas, sean actores, amigos.. eso es lo que al final vamos a recordar, lo demás mejor que se lo llevé el viento y si es posible cuanto más lejos mejor.
Ella fue una gran actriz, sencilla, elegante, educada, de la escuela del teatro, pero siempre sacan el lado oscuro, olvidan lo importante. Si estoy a favor de las biografías cuando las escriben los propios artistas, por ejemplo la de Ingrid Bergman tuvo un gran éxito, la de Kate Hepburn, en ellas se habla de la trayectoria, no se encajan solo en detalles personales, esas las apoyo.
Inolvidable Scarlett O'Hara, trasciende la pantalla, un icono en la historia del cine.
Seguro que desde donde estén estas estrellas sienten el cariño de los verdaderos fans.
Besos millones!
P:D. Lindísima la foto del gatito que enviaste por e-mail, redulce como se diría en Argentina. Las dos imágenes de Cinema dedicadas para ti y para que me traigan buena suerte.