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| Ingrid Bergman en pleno desencanto. |
"Goodbye Again" es una de las películas de Ingrid Bergman que más me impresionó, aún hoy todavía recuerdo esa última secuencia de Bergman sentada frente al espejo que sin decir nada lo está dicendo todo. Esta historia nos ofrece pequeñas historias unas dentro de otras, por una parte es la historia de amor entre un chico joven (Anthony Perkins) y una mujer madura (Ingrid Bergman) y por otro lado nos encontramos a Yves Montand un vividor, un Don Juan que sale con el personaje de Ingrid Bergman y aunque ella si siente algo a Montand le aterroriza el compromiso. Este curioso triángulo amoroso está bien lejos de ser la típica película romántica con final feliz. Los dos personajes masculinos el director los define a la perfección y a nuestros ojos los hace totalmente reconocibles. Anthony Perkins es un joven triste y tímido que quizá a salido con muy pocas chicas, algo excéntrico, ingenioso, medio niño, mientras que Yves Montand la encarnación del casanova que necesita estar con muchas mujeres para sentirse varonil es todo lo contrario. Lo que la hace interesante es que Ingrid Bergman es capaz de sentirse enamorada de dos hombres tan diferentes aunque en todo momento vemos que se siente más inclinada hacia el personaje de Yves Montand, a pesar que el espectador simpatice más con Perkins que es el hombre honesto.
También se nos presenta el dilema de la diferencia de edad, y los prejuicios que algunas personas clasistas sienten hacia ello. Y luego tenemos a Ingrid Bergman en pleno esplendor, no se exactamente que edad devía tener pero esta de lo mejor, nos resulta un personaje cercano, amable, simpático una mujer con la que nos podríamos identificar facilmente y que lo único que quiere durante toda la historia es que la quieran como se merece algo tan simple y difícil a la vez. Los desplantes de Montand hacía Bergman resultan indignantes, te transmiten esa esencia de hombre machista difrazada de falsa galantería. Y ese final me dejó tocada, como un vacío, te das cuenta de la vida que le espera al personaje de Bergman, me hubiera gustado otro final, pero a la vez ese final es tan realista, porque cuantas mujeres entregaran su amor a hombres que no lo merecen. El personaje de Bergman demasiado buena, me dejó un fondo triste esa mirada de Bergman en el espejo que refleja a la perfección cuando el amor se desvanece, pero me quedo con los momentos divertidos e inolvidables entre Anthony Perkins y ese ángel de cine llamado Ingrid Bergman.
Goodbye Again...
ResponderEliminarUna de mis favoritas de Ingrid.
Creo que en mas de alguna ocasión me senti como el personaje de Anthony (suele pasarme que me gustan las personas un poquito mayores)...
Aunque me se la pelicula de memoria, siempre quiero que el final sea distinto... SIEMPRE!
Y que podria decir de Ingrid... me encanta, me fascina, la adoro :D Tan guapa que se ve aqui a sus 46 años!
Como te dije Mar! Sigue asi :)
Aww! Muchas gracias por tu comentario! Igual me pasó a mi, ese final me dejó fatal, me sentí mal.. y después de verla me imaginé cientos de finales felices, porque Ingrid es tan buena que se se merecía lo mejor. Se ve espléndida en la madurez de sus 46.
EliminarGracias por tus ánimos! me llegan :)