Recuerdo la primera vez que la vi no podía salir de mi asombro, me quedé perpleja, no puedo decir que gustara especialmente, pero era de esas películas que se quedan en tu cabeza después de verlas. Hace poco la pude ver por segunda vez y esta vez si pude entender el final mejor . Es cierto que se te queda un cierto regusto de no saber si la has entendido bien, si ciertamente nos han tomado el pelo o si realmente es una película buena. A decir verdad recomendaría a todos aquellos que no la han visto todavía y quieren disfrutarla en su plenitud, que simplemente se dejen llevar sin esperar demasiado. Disfruté mucho leyendo las críticas en Filmaffinity, es curioso el impacto tan diferente que provoca esta historia en un hombre y en una mujer, a los hombres parece importarle bien poco el final y el argumento en si, ellos se conforman con ver a la protagonista con su erotismo exacerbado, mientas que las féminas se dedican a criticar el físico de Ludivine Sagnier (que si tiene los pechos operados, que si hace fatal las escenas de sexo...), como somos las mujeres ¿verdad? pero dejando a un lado cosas triviales, centrémonos en la historia, una escritora inglesa llega a una casa de campo francesa para escribir su próxima novela, ella en plena crisis creativa consigue inspiración en la hija de su editor, que se mete en la casa inesperadamente, poniéndolo todo patas arriba y desbaratando la tranquilidad de la casa. Pero aunque al principio el choque es evidente entre las dos, se va forjando poco a poco una curiosa relación de aceptamiento, cosa que me pareció lo mas interesante de la película. En mi opinión los dos fallos que le veo, es que el principio quizás es demasiado lento, vemos a Charlotte Rampling paseando, comiendo helado, paseando de nuevo y volviendo a comer helado, como espectadora me haría falta más información, llenar esos vacíos. La historia va tomando forma cuando aparece en escena Julie (Ludivine Sagnier), es entonces cuando piensas, ¿que sucederá ahora?. El segundo fallo a mi entender es que el director se excede en lo explícito de las escenas de sexo, con esto no quiero decir que tengo prejuicios a la hora de ver una actriz desnuda o una escena de sexo, si no todo lo contrario, pero muy personalmente (quizás porque soy mujer, a un hombre no le importaría tanto) las escenas de sexo en esta película son incómodas de ver, quizás porque se muestra el sexo sin amor y sin romanticismo alguno. Así creo que el director se pierde en lo carnal, y no explora en su plenitud la trama, el misterio, no están equilibradas las dos partes. Charlotte Rampling espléndida, como siempre, para recordar esa escena cuando se descubre los pechos desde el balcón, que grande es esta actriz, o la escena cuando están bailando los tres. Te quedas con las ganas de saber que hubiera sido de su historia con el camarero ¿porque no sucede nada entre ellos? otro enigma a descubrir. Me gustó mucho la primera escena que tienen Ludivine Y Charlotte Rampling en la piscina, la joven desnuda y sin ningún prejuicio habla con total naturalidad, pero a Rampling le incómoda, quizás porque siente que puede sentirse atraída por ella, o cuando Rampling recoje sus bragas del suelo, no hace más que confirmar esa atracción/curiosidad que siente por la joven. A grandes rasgos es una historia muy enigmática, provocadora y sexy, la trama a veces lenta y algo torpe, no diría que es la mejor película de Francois Ozon ni tampoco lo mejor de Ludivine Sagnier ni lo mejor de Rampling, pero entretiene. Y como nota personal añadiré: Ludivine Sagnier es mucho más que unos pechos bonitos.domingo, 28 de octubre de 2012
Swimming Pool
Recuerdo la primera vez que la vi no podía salir de mi asombro, me quedé perpleja, no puedo decir que gustara especialmente, pero era de esas películas que se quedan en tu cabeza después de verlas. Hace poco la pude ver por segunda vez y esta vez si pude entender el final mejor . Es cierto que se te queda un cierto regusto de no saber si la has entendido bien, si ciertamente nos han tomado el pelo o si realmente es una película buena. A decir verdad recomendaría a todos aquellos que no la han visto todavía y quieren disfrutarla en su plenitud, que simplemente se dejen llevar sin esperar demasiado. Disfruté mucho leyendo las críticas en Filmaffinity, es curioso el impacto tan diferente que provoca esta historia en un hombre y en una mujer, a los hombres parece importarle bien poco el final y el argumento en si, ellos se conforman con ver a la protagonista con su erotismo exacerbado, mientas que las féminas se dedican a criticar el físico de Ludivine Sagnier (que si tiene los pechos operados, que si hace fatal las escenas de sexo...), como somos las mujeres ¿verdad? pero dejando a un lado cosas triviales, centrémonos en la historia, una escritora inglesa llega a una casa de campo francesa para escribir su próxima novela, ella en plena crisis creativa consigue inspiración en la hija de su editor, que se mete en la casa inesperadamente, poniéndolo todo patas arriba y desbaratando la tranquilidad de la casa. Pero aunque al principio el choque es evidente entre las dos, se va forjando poco a poco una curiosa relación de aceptamiento, cosa que me pareció lo mas interesante de la película. En mi opinión los dos fallos que le veo, es que el principio quizás es demasiado lento, vemos a Charlotte Rampling paseando, comiendo helado, paseando de nuevo y volviendo a comer helado, como espectadora me haría falta más información, llenar esos vacíos. La historia va tomando forma cuando aparece en escena Julie (Ludivine Sagnier), es entonces cuando piensas, ¿que sucederá ahora?. El segundo fallo a mi entender es que el director se excede en lo explícito de las escenas de sexo, con esto no quiero decir que tengo prejuicios a la hora de ver una actriz desnuda o una escena de sexo, si no todo lo contrario, pero muy personalmente (quizás porque soy mujer, a un hombre no le importaría tanto) las escenas de sexo en esta película son incómodas de ver, quizás porque se muestra el sexo sin amor y sin romanticismo alguno. Así creo que el director se pierde en lo carnal, y no explora en su plenitud la trama, el misterio, no están equilibradas las dos partes. Charlotte Rampling espléndida, como siempre, para recordar esa escena cuando se descubre los pechos desde el balcón, que grande es esta actriz, o la escena cuando están bailando los tres. Te quedas con las ganas de saber que hubiera sido de su historia con el camarero ¿porque no sucede nada entre ellos? otro enigma a descubrir. Me gustó mucho la primera escena que tienen Ludivine Y Charlotte Rampling en la piscina, la joven desnuda y sin ningún prejuicio habla con total naturalidad, pero a Rampling le incómoda, quizás porque siente que puede sentirse atraída por ella, o cuando Rampling recoje sus bragas del suelo, no hace más que confirmar esa atracción/curiosidad que siente por la joven. A grandes rasgos es una historia muy enigmática, provocadora y sexy, la trama a veces lenta y algo torpe, no diría que es la mejor película de Francois Ozon ni tampoco lo mejor de Ludivine Sagnier ni lo mejor de Rampling, pero entretiene. Y como nota personal añadiré: Ludivine Sagnier es mucho más que unos pechos bonitos.
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